El director de la escuela policial de Tamanrasset suspendió

Acusado de «acoso sexual» a uno de sus subordinados, el director de la escuela de policía de Tamanrasset fue suspendido, dijo ayer una fuente creíble.

La decisión de suspender estaría respaldada por el informe de una investigación reciente de elementos de la Dirección General de Seguridad Nacional en la que se ha denunciado «el comportamiento inapropiado del funcionario en cuestión hacia un empleado» cuya identidad no ha sido revelada.

Según nuestra fuente, la persona en cuestión debe comparecer ante el Consejo Disciplinario Nacional en un futuro próximo, que decidirá sobre su caso y decidirá su destino dentro de este órgano.

«El (director) ha sido suspendido provisionalmente debido a su comportamiento y acciones incompatibles con sus responsabilidades dentro de esta institución policial. Responderá por sus acciones ante el comité competente que reunirá a sus miembros en breve, en la sede nacional de la DGSN», dijo la misma fuente, refiriéndose al nombramiento del comisionado divisional, Mohamed Triki, como director interino de la escuela.

Habiendo solicitado el anonimato, nuestra fuente no dejó de subrayar el compromiso de la DGSN de «limpiar» la fuerza policial de los elementos citados en casos de «corrupción» y «abuso de cargo».

Como tal, se ha sabido que varios agentes de policía, objeto de denuncias anónimas, fueron entrevistados recientemente en Tamanrasset.

El dudoso enriquecimiento de algunos de ellos habrá suscitado las sospechas de los sabuesos de la DGSN que decidieron profundizar su investigación para poder desenmascarar posibles cómplices, incluso fuera de la policía.

Es probable que el viento de «revocaciones masivas» sobresaldrá la seguridad de Tamanraset wilaya, donde se han registrado otros casos, incluido el que estalló recientemente tras el desmantelamiento de una red de traficantes de migrantes ilegales en los que participaron tres agentes de policía.

Como recordatorio, operaban en colaboración con un transportista ilegal, un profesor de profesión, y un taxista, ambos responsables de transportar a los migrantes ilegales a la ciudad de Tamanrasset pasando por alto las rutas controladas.

Se hicieron cargo de los contrabandistas que transportaban a los migrantes que habían logrado cruzar las fronteras hasta la aldea de Amsel, a 30 km de la capital wilaya de Tamanrasset, donde tuvieron que ser recogidos para llegar a su destino final.

La primera misión de los transportistas detenidos fue evitar la presa de la Gendarmería Nacional erigida a la entrada de esta localidad. Sin embargo, esta carrera pre-negociada a precios elevados no marca el final del calvario de los migrantes porque, una vez que la presa ha terminado, sufren el peor escenario: la puesta en escena de una redada policial fomentada desde cero para descargar sus bienes y objetos de valor antes de enviarlos de vuelta a su país de origen.

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